El 19 de noviembre, la Justicia argentina ordenó el decomiso de bienes valorizados en aproximadamente 500 millones de dólares pertenecientes a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, a sus hijos Máximo y Florencia, y al empresario Lázaro Báez, todos condenados por hechos de corrupción vinculados a la adjudicación de obras públicas durante los gobiernos kirchneristas (2003–2015). La exmandataria fue sentenciada a 6 años de prisión domiciliaria y a inhabilitación políti